Tablate. Alquería y puente

Texto de Alejandro Pérez Ordóñez
Fotografías de © Rafael Galán García y Alejandro Pérez Ordóñez

Camino Real, calle principal de Tablate, con la iglesia mudéjar de Santiago.

Tablate se localiza en la comarca granadina del Valle de Lecrín. Actualmente es lo que se suele denominar un “pueblo abandonado”, un despoblado cuyo último habitante dejó de vivir allí en la década de 1990 (Jabois 2018). La mayor parte de casas del pueblo se encuentran en ruinas, pero posee elementos patrimoniales que nos hablan de su pasado andalusí, cuando era una alquería (un pequeño núcleo de población rural), y de su importancia en el periodo morisco (siglo XVI), épocas de las que perviven elementos como la iglesia y el puente, de gran importancia histórica, sobre el cauce también llamado Barranco de Tablate.

Puente de origen medieval de Tablate.
Por este puente de origen medieval, el Camino Real de la Alpujarra salva el Barranco de Tablate.

El gran valor histórico de Tablate se encuentra en su ubicación geográfica de carácter estratégico, por ser el principal punto de conexión a través del Camino Real entre la capital granadina y la comarca de La Alpujarra, con paso obligado por el puente de Tablate (Rodríguez s.f.). De aspecto general robusto y macizo, tiene una anchura de paso de 2,80 m y una longitud de 19 m, y con su único ojo permite cruzar el Barranco de Tablate en un entorno de paisaje agreste, sobre un desfiladero profundo entre paredes de gran verticalidad. El cauce fluye a través de una falla tectónica en la que se pueden observar series de estratos sedimentarios del Mioceno (Estévez et al. 1984, Sanz de Galdeano et al. 1985).

Vista del puente medieval de Tablate desde el SO.
Conjunto de los tres puentes de Tablate: medieval, del siglo XIX junto a la ermita de las Angustias y atirantado (2001).

Este puente vivió dos episodios bélicos, uno en 1491, durante la Guerra de Granada entre nazaríes y castellanos, y otro en 1569 en plena Guerra de las Alpujarras en la que los moriscos se oponían al poder castellano, cuando el puente fue derruido y reconstruido por segunda vez, pues está documentada una primera reconstrucción en 1501 (Espinar 2012: 83), además de haber sido ampliado y reparado en más ocasiones hasta la época contemporánea, con al menos dos aumentos del nivel de suelo del tablero. La estratigrafía paramental del puente (Bordes y Rodríguez 2003: 630) revela varias fases constructivas, de las cuales la más antigua son los estribos de origen medieval. Las dos siguientes se relacionan con las destrucciones y reconstrucciones del puente en el siglo XVI (1501 y 1569), con mampostería enlucida de yeso y restos de cajones de tapial reutilizados de la fase anterior. Las dos más recientes corresponden a ampliaciones en altura realizadas en el siglo XVIII, cuando el puente ya presenta la configuración actual.

Núcleo de Tablate e iglesia de Santiago.
La mayor parte de las casas de Tablate están arruinadas.
Restos de construcciones del pueblo de Tablate.

Junto al puente de origen medieval, se construyó en el siglo XIX otro puente por el que transita la carretera N-323A, pasando junto a la ermita de la Virgen de las Angustias (construida en 1862), y en los años 2000 y 2001 se realizó la variante de la nueva carretera A-348 con la construcción del puente más reciente, volado sobre los dos anteriores a una cota más elevada, con 115 metros de longitud y suspendido de un doble arco atirantado por el propio tablero. El resultado final es un peculiar paisaje histórico en el que conviven los tres puentes, medieval, decimonónico y del siglo XXI, sobre el paisaje natural del Barranco de Tablate. Los tres permanecen en uso, aunque el más antiguo solo tiene acceso peatonal.

Ruinas y construcciones de Tablate.
Viviendas en ruinas e iglesia de Santiago.
Detalle de técnicas constructivas de uno de los paramentos de las casas de Tablate.
Parcelaciones y aterrazamientos de la zona de cultivos circundante al núcleo de Tablate.

En el marco de las obras de dicha variante se realizó una excavación de urgencia (Bordes y Rodríguez 2003) ubicada fuera del núcleo del despoblado que documentó estructuras de habitación del siglo XVII, por tanto posteriores a la expulsión de los moriscos de la alquería de Tablate. Del análisis realizado se extrae que dicha alquería se distribuiría por el espacio ocupado por el caserío actualmente visible (mayoritariamente en ruinas tras su progresivo abandono en décadas recientes), con puntos de poblamiento disperso en los alrededores, como las estructuras del “cortijo” de Edad Moderna excavado, y un área circundante de cultivos abancalados, si bien por los datos arqueológicos esta ordenación del espacio agrícola parece datar de época moderna y contemporánea.

Torre de Tablate e iglesia de Santiago.
Construcciones en ruinas de Tablate.
Restos de un arco de ladrillo y muros de tapial entre las ruinas de Tablate.
Antiguo acceso a un patio o corral en una de las viviendas de Tablate.

El urbanismo que presenta el Tablate actual se adapta al trazado del Camino Real que lo atraviesa en sentido Oeste-Este, existiendo otros ejes principales en sentido Norte-Sur, con la iglesia en la intersección del septentrional, y otras calles secundarias que se distribuyen de modo aproximadamente ortogonal (Pérez 2016: 241). Esta aparente ordenación urbanística procede de su origen posterior a los levantamientos moriscos, pues los Libros de Población (o de Apeo y Repartimiento) indican que las alquerías de Acequias, Restábal y Tablate fueron tan destruidas que no conservaron ninguna casa habitable (Molina 2017: 56). Así, este trazado puede considerarse desvinculado de una posible trama andalusí anterior, si bien no se ha realizado aún ninguna intervención arqueológica que lo confirme. A pesar de ello, la fase de ocupación nazarí tiene gran importancia y está atestiguada por la abundancia de material cerámico de dicha cronología en todo el entorno de la alquería (Rodríguez s.f.: 9-10).

Iglesia de Santiago.
Fachada y campanario de la iglesia de Santiago.

En el núcleo destacan varios elementos patrimoniales. Uno de ellos es la iglesia de Santiago. Fue edificada entre 1561 y 1563 (López 2002), con planta de cajón y armadura de carpintería mudéjar, de lima bordón con tirantes dobles y cuadrales. Los muros perimetrales son de cajones de tapial entre machones e hiladas de ladrillo y solo presenta en la fachada de los pies, en el muro meridional, el vano de acceso de medio punto y una estrecha ventana abocinada también de medio punto sobre dicha puerta, así como otra ventana similar en el muro oriental. Recorre el coronamiento de los cuatro muros un alero con doble friso de ladrillos en esquinilla, siendo la cubierta de teja árabe a cuatro aguas. El pequeño campanario, de mediados del siglo XVIII, se eleva sobre el ángulo derecho de la misma fachada. Sus características arquitectónicas, por tanto, son similares a las de otras iglesias mudéjares construidas en el siglo XVI en las comarcas del Valle de Lecrín y La Alpujarra (Montes y Pérez 2014). Se piensa que la iglesia se construyó sobre la anterior mezquita de la alquería, de la que se conserva la documentación de los bienes habices (Espinar 2008). Es lamentable la presencia de algunos grafitos vandálicos en los paramentos exteriores del templo.

Torre de Tablate y recinto adyacente.
Paramento O de la Torre de Tablate.
Detalle de la fábrica de tapial y ladrillo de la Torre de Tablate.
Torre de Tablate desde el interior del recinto. Se aprecia la estancia inferior o «capilla» de esta antigua torre de almazara.

La torre de Tablate (Bordes y Rodríguez 2003: 630) se encuentra en el extremo norte del pueblo, que también es el área con la cota más elevada (unos 600 m.s.n.m.). Tiene planta rectangular y se eleva hasta los 4,40 m, aproximadamente. La base es de mampostería y ladrillo y alberga una estancia, cubierta por un forjado de vigas de madera sobre la que apea el resto de la estructura, que es maciza, en tapial de tierra y cal, con cajones de 1,40 x 0,60 m, separados por verdugadas de ladrillo y con las esquinas reforzadas también con machones de ladrillo.

Detalle de las fábricas de la torre de Tablate. El núcleo macizo superior apoya sobre vigas que apean en los tres muros de ladrillo y mampostería que delimitan la «capilla» inferior.
Estancia o «capilla» en la parte baja de la torre de Tablate, cubierta con vigas que apean el resto del cuerpo macizo.
Estancia inferior o «capilla» de la torre de contrapeso de la almazara de Tablate.
Torre de Tablate, cara E.

A la torre se adosa un recinto de planta rectangular, también de tapial, con yeso simulando un falso despiece de sillería sobre las juntas de los cajones. Este recinto ha sido entendido por algunos autores como un núcleo fortificado o fortín en relación con el cercano paso por el puente de Tablate, cuya importancia estratégica ya hemos mencionado, y se data ya en el siglo XVI tras la rebelión morisca (Martín et al. 1999: 372-373, Bordes y Rodríguez 2003: 630). Sin embargo, por las características ya descritas de la torre, se trata en realidad de una torre de contrapeso de una almazara o molino de aceite con prensa de viga, con su “capilla” o espacio para albergar la cabeza de la viga en la parte inferior, sirviendo el bloque macizo superior como contrapeso para resistir su empuje, aunque su aspecto exterior similar a una torre defensiva ha llevado en ocasiones a una interpretación incorrecta. Esta tipología preindustrial es habitual en muchas comarcas olivareras andaluzas con ejemplos de diferentes épocas, con una gran extensión desde la Edad Moderna en la campiña sevillana (Pavón 2016), y hay otro ejemplo cercano en la almazara de La Erilla de Nigüelas. Próximo a la torre se encuentra un molino de tracción animal de cuatro piedras o ruedas, que se conserva parcialmente (Pérez 2016: 247), lo que viene a refrendar la identificación del conjunto como una almazara y no un recinto defensivo (Torices y Zurita 2003: 404, Molina 2012: 628).

Torre de Tablate, cara N.
Recinto de tapial junto a la torre de Tablate.
Torre de Tablate, cara E y construcciones anexas.
Detalle de las fábricas de ladrillo y tapial de la torre de Tablate.

Al igual que la iglesia, este conjunto presenta numerosos grafitos, concentrados principalmente en la torre, que afectan a la conservación del bien.

Detalle del arranque de un muro de ladrillo y tapial junto a la torre y adosamiento de un muro de mampostería posterior.
Muro de mampostería adosado a la torre de Tablate.
Torre de Tablate y su recinto adosado.

Entre las ruinas de las viviendas de Tablate se encuentra un horno de pan tradicional de ladrillo, de planta circular (Molina 2017: 58), cuya bóveda se ha conservado parcialmente hasta la segunda década del siglo XXI y que ya se encuentra desplomada. Los libros de habices de la mezquita de Tablate mencionan un horno, si bien no se puede afirmar que se trate del mismo (Espinar 2012: 82).

Restos de un horno de pan, parcialmente derruido (2023).
Horno de pan, ya con la bóveda derruida (2023).
Estado del horno de pan en 2006, con la bóveda todavía bastante completa.
Fotografía de Alejandro Pérez Ordóñez.
Horno de pan de Tablate en 2006, cuando aún conservaba parcialmente la bóveda.
Fotografía de Alejandro Pérez Ordóñez.

Como vemos, Tablate en la actualidad es uno de esos “pueblos fantasma” que se distribuyen por lo que se ha llamado recientemente “la España vacía” o “vaciada” (Molino 2016), pero cuyo abandono ha propiciado el mantenimiento de una estructura urbana, arquitectónica, viaria y agrícola que nos permite conocer abundantes datos de lo que fue una alquería nazarí y morisca en un enclave estratégico primordial para la historia de las últimas tierras con población musulmana en la península Ibérica, conformando un conjunto arqueológico, patrimonial y paisajístico de gran interés.

Para saber más:

BORDES GARCÍA, S., RODRÍGUEZ AGUILERA, Á. (2003), “Excavación arqueológica de urgencia alquería nazarí de Tablate”, Anuario Arqueológico de Andalucía 2000, Actividades de Urgencia, Informes y Memorias, vol. 1, pp. 627-632.

ESPINAR MORENO, M. (2008), “Los bienes habices de la alquería de Tablate en 1502”, Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, 21, pp. 63-79.

ESPINAR MORENO, M. (2012), “La mezquita de Tablate y otras estructuras arqueológicas. Datos para la reconstrucción de la alquería musulmana”, Estudios sobre patrimonio, cultura y ciencias medievales, 13-14, pp. 69-87.

ESTÉVEZ, A., LÓPEZ-GARRIDO, A.C., RODRÍGUEZ-FERNÁNDEZ, J. (1984), “La fracturación tardía al SW de Sierra Nevada (terminación occidental del Corredor de las Alpujarras, zona Bética)”, Estudios Geológicos, 40, pp. 183-192.

JABOIS, M. (2018), “Visita a un pueblo fantasma”, El País, 25/11/2018.

LÓPEZ, M.Á. (2002), Las parroquias de la diócesis de Granada (1501-2001), Granada, Arzobispado de Granada.

MARTÍN GARCÍA, M., BLEDA PORTERO, J., MARTÍN CIVANTOS, J.M. (1999), Inventario de arquitectura militar de la provincia de Granada (siglos VIII al XVIII), Granada, Diputación, pp. 372-373.

MOLINA FAJARDO, M. A. (2012), El espacio rural granadino tras la Conquista Castellana: urbanismo y arquitectura con funciones residenciales del Valle de Lecrín en el siglo XVI, Granada, Universidad de Granada, https://digibug.ugr.es/handle/10481/21760

MOLINA FAJARDO, M.A. (2017), “Las alquerías del valle de Lecrín: notas sobre su poblamiento y urbanismo”, Revista PH, 91, pp. 52-61.

MOLINO, S. DEL (2016), La España vacía. Viaje por un país que nunca fue, Madrid, Turner.

MONTES RIVAS, A., PÉREZ ORDÓÑEZ, A. (2014), “Aportaciones al estudio arqueológico del mudéjar en la Alpujarra: las iglesias de planta de cajón”, Arqueología de la Arquitectura, 11, e015, doi.org/10.3989/arq.arqt.2014.001

PAVÓN TORREJÓN, G. (2016), “Notas para un estudio formal de las torres de almazara”, Cuadernos de los Amigos de los Museos de Osuna, 18, pp. 150-153.

PÉREZ ORTIZ, J. (2016), Análisis del conjunto urbano de la comarca del Valle de Lecrín y estudio de la localidad de Tablate como ejemplo de arquitectura tradicional y estructura urbana inalterada, Cartagena, Universidad Politécnica de Cartagena, https://repositorio.upct.es/xmlui/handle/10317/5604

RODRÍGUEZ AGUILERA, Á. (s.f.), El Puente de Tablate desde una perspectiva arqueológica e histórica, Granada: GESPAD Al-Andalus, http://www.gespad.com/recursos/publicaciones/puente.pdf

SANZ DE GALDEANO, C., RODRIGUEZ-FERNÁNDEZ, J., LÓPEZ-GARRIDO, A.C. (1985), “A stike-slip fault corridor within the Alpujarra Mountains (Betic Cordilleras, Spain)”, Geologische Rundschau, 74, pp. 641-655.

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