Texto y fotografías de Antonio Ordóñez Frías. Doctor en Historia Medieval.
La villa de Coín (Málaga), la antigua Ḏakwānandalusí, fue durante el Bajo Medievo una pequeña medina con una extraordinaria riqueza en agricultura de irrigación que superaba las 426 fanegas cuando se produjo la conquista castellana en 1485 y que tenía como principal suministro hídrico las aguas del río Nacimiento. Esta trama se mantuvo durante los periodos moderno y contemporáneo sufriendo sucesivas ampliaciones. En la actualidad constituye todavía un importante legado en grave peligro de desaparición si no se toman medidas urgentes para preservarlo.
En uno de mis últimos viajes a Granada, David Santa Isabel, buen amigo que corregenta la librería Bakakai, me contó que tenía un libro que seguramente me podría interesar: era la edición facsímil editada en 1986 del libro Reseña histórica de la conquista del reino de Granada por los Reyes Católicos según los cronistas árabes de Leopoldo de Eguilaz Yanguas, catedrático de la Universidad de Granada, publicado originalmente en esa misma ciudad por la tipografía Hospital de Santa Ana en 1894.
El trabajo de Leopoldo de Eguilaz es un riguroso punto de partida para investigar las crónicas árabes que ya se empezaban a conocer en el siglo xix basadas fundamentalmente en los fragmentos contenidos en las Analectas sobre la historia y literatura de los árabes en España de Almaccari [1] y en otra importante fuente sobre la dinastía nazarí como un manuscrito anónimo de El Escorial conocido como Narraciones de la época sobre la extinción de la dinastía nazarita.[2]
A partir del extenso y riguroso trabajo de Leopoldo de Eguilaz Yanguas he elaborado un breve resumen cronológico sobre algunos aspectos del relato de los últimos tres años de la toma de Granada: algunos son totalmente inéditos y otros conocidos, pero poco divulgados, remitiéndome en todos ellos a ambas reseñas históricas.[3]
Los testimonios inéditos son sumamente rigurosos y clarificadores y quisiera hacer mención especial de algunas noticias. Una narra el momento en que los notables de Granada indican a Boabdil los efectos de la hambruna que estaba padeciendo el pueblo a consecuencia del asedio cristiano, siendo la respuesta de este: resolved lo que os parezca y tomad el partido que convenga más a vuestra salud, momento a partir del que se formó una comisión para comenzar la negociación de las Capitulaciones.
Otro apartado —en mi opinión poco estudiado y divulgado— es una cláusula de las Capitulaciones que dice: el señor de Roma (Papa) garantizaría con su firma la capitulación, con otras condiciones semejantes que se omiten en gracia de la brevedad. [4]
Otra disposición —conocida pero poco divulgada—[5] es la cantidad de musulmanes que fueron nombrados por los Reyes Católicos en prácticamente todas las áreas de gobierno de la ciudad[6]. Lo mismo sucede con un valioso documento conservado en el Archivo General de Simancas: una carta autógrafa de Boabdil a los Reyes Católicos en la que acepta las capitulaciones y los pactos de entrega de la ciudad de Granada que había llevado a cabo su alcaide Abul Casim el Malih, traducido del árabe por Leopoldo de Eguilaz Yanguas. Además de estas primitivas crónicas, se conservan fuentes andalusíes muy anteriores que también fueron traducidas en el siglo xix, como la de autor anónimo Ajbār maymūa, la de Ibn al-Qūtiyya Ta´rij iftitāh al-Andalus o la importante obra del cordobés Ibn Hayyān, así como otras obras fundamentales, como la del tunecino de origen andalusí Ibn Jaldūn.[7] En todas ellas, la profusión de noticias es una característica del propio concepto árabe de historia narrada, que en ese sentido contiene más historiografía que explicación, y así es practicada por la inmensa mayoría de los historiadores árabes.
Para realizar este resumen también he consultado algunas de las crónicas cristianas que narran las vicisitudes a que estuvo sometido Boabdil por sus propios partidarios y el desenlace final de la negociación del emir nazarí y los Reyes Católicos para la entrega de Granada. Es un hecho evidente que esas narraciones históricas[8] no son muy diferentes, a los relatos andalusíes de ese periodo que aparecen en el texto estudiado y traducido por Leopoldo de Eguilaz Yanguas.
En el barrio de La Ciudad, antigua medina andalusí de Ronda (Málaga), encontramos una magnífica vivienda palaciega de cronología nazarí, hoy conocida como Casa del Gigante o Casa de los Gigantes. Es un edificio de especial interés, ya que se trata del mejor ejemplo de casa-palacio nazarí conservada en alzado fuera de la ciudad de Granada. Su ubicación próxima a la mezquita aljama (actual Iglesia de Santa María la Mayor) nos habla de la preeminencia a nivel urbanístico que debió tener este entorno en el periodo medieval.
Con esta fotografía de un capitel de la Casa del Gigante, vivienda de cronología nazarí (siglos XIII-XV) en la medina de Ronda (Málaga), deseamos a todos los lectores, seguidores, autores y amigos de la revista digital Al-Andalus, Arqueología e Historia una
El patio principal del palacio de Comares, en la Alhambra de Granada, también conocido como Patio de los Arrayanes o de la Alberca, es uno de los espacios más conocidos y admirados del conjunto palatino nazarí.
Baño del Polinario. Linterna del bayt al-maslaj con restos de yeserías
Vamos hoy con Rafael Galán y sus fotografías a conocer uno de los conjuntos de baños (hammam) de la Alhambra granadina: el llamado Baño del Polinario o de la Mezquita, en la Calle Real del conjunto monumental.
Volvemos a pasear por Granada y su patrimonio andalusí. En esta ocasión lo hacemos por la llamada Cuesta de los Chinos o del Rey Chico, paseo urbano que recorre el espacio entre la ciudad palatina de la Alhambra y la almunia del Generalife, sirviendo a la vez de límite y conexión entre ambos conjuntos patrimoniales.
En nuestra serie Viaje por al-Andalus, hoy nos trasladamos hasta las tierras granadinas del Bajo Guadalfeo, entre cuyas sierras vamos a encontrar el yacimiento del Castillejo, en el término municipal de Los Guájares (Granada). Se trata de un pequeño asentamiento rural amurallado, cuya fase principal de ocupación corresponde al siglo XIII.
En esta ocasión vamos a viajar con las fotografías de Rafael Galán hasta una fortaleza andalusí de las montañas béticas. Vamos a subir al Castillo del Águila, en Gaucín (Málaga).